
Una vez, un padre de una familia acaudalada llevo a su hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que su hijo viera cuan pobres eran las gentes del campo.
Estuvieron por espacio de un día y una noche completos en una granja de una familia campesina muy humilde.
Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo:
-Qué te pareció el viaje?
-Muy bonito Papa!
-Viste que tan pobre puede ser la gente?
-Sí!
-Y que aprendiste?
-Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una alberca que llega de una barda a la mitad del jardín, ellos tienen un arroyo que no tiene fin. Nosotros tenemos unas lamparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas. El patio llega hasta la barda de la casa, ellos tienen todo un horizonte de patio.
Al terminar el relato, el padre se quedo mudo....y su hijo agregó:
-Gracias Papá por enseñarme lo pobre que somos!
***No es mas rico el que mas tiene,si no el que menos necesita ;P
2 comentarios:
Somos tan pobres en muchos aspectos.
Ansiamos lo que no tenemos sin ni siquiera pararnos a pensar en lo que tenemos, que posiblemente otros ansíen. La cuestión es no estar conforme con nada jeje.
Bueno Bel, que el blog esta chulísimo, pero no sabia que ibas a seguir actualizando en el así que me despiste.
Cuídate y hasta la próxima.
Que bonito relato y que verdad mas grande.
podemos llamarnos dichosos con todo lo que tenemos,pero no,queremos mas, hay gente que verdaderamente estan pasando por una gran pobreza y miran la vida de otra manera, el dinero no lo es todo, al contrario, es muy traicionero, la avaricia es muy mala.
Cuidate bel, hasta pronto.muakaaaa.
Publicar un comentario